Recientemente nos enteramos de que Jennifer López ha decidido quedarse unos diamantes que le prestaron para el lanzamiento de moda de Andrea Lieberman en Barneys.
Fue el billonario suizo Robert Mouawad el que decidió prestarle joyas por valor de 50.000 dólares. Es ese mismo millonario el que ha visto cómo el representante de la actriz le enviaba una carta para confirmarle que Jennifer había decidido quedarse (sin intención de pagar, se entiende) el préstamo que éste le había hecho.
Probablemente al millonario le de igual (seguramente regala cosas por mucho más valor), pero lo que molesta realmente es el ego de la artista que, sin que nadie se lo ofrezca, decide quedarse los préstamos que le hacen.


No hay comentarios:
Publicar un comentario